derecho a la intimidadHoy vamos a tratar un tema que vemos a menudo en televisión. Nos referimos a las reclamaciones que realizan los personajes públicos o “famosos” a las cadenas de televisión por imágenes emitidas en programas, generalmente “del corazón”, que consideran que vulneran su derecho a la intimidad y a la propia imagen reconocido en la Constitución Española.

Tribunal Constitucional. Sentencia de 16-02-2015.

La sentencia que hoy traigo al blog trata de un caso en el que un personaje público presentó una demanda contra unas agencias de noticias y los directores de varios programas “del corazón” por unas grabaciones realizadas clandestinamente, que se emitieron en TV, en las que se veían escenas de su vida privada afectiva en compañía de su nueva pareja.

El famoso solicitó que se condenase a los demandados por haber vulnerado sus derechos constitucionales a la intimidad y a la propia imagen. También pidió que se les obligase a publicar la sentencia en dos periódicos de tirada nacional y que se les condenase a pagarle una indemnización de 100.000 euros.

Tras varios recursos, el asunto acabó en el Tribunal Constitucional el cual tenía que decidir si, en éste caso concreto, merecía más protección el  derecho fundamental a la intimidad y a la propia imagen del famoso o el derecho a la libertad informativa de los periodistas, que también viene reconocido en la Constitución.

El Tribunal explica en la sentencia que la protección constitucional de la libertad de información exige que la misma sea veraz y se refiera a un asunto de relevancia pública y de interés general, tanto por la materia a que se refiere como por las personas que en él intervienen. Cumpliéndose estos requisitos, la protección del derecho a la propia imagen de los afectados debería ceder ante el derecho a la libertad informativa.

También nos recuerda el TC que el derecho a la propia imagen no se pierde porque el famoso haya consentido en otras ocasiones la reproducción de su imagen o no haya reaccionado frente a una reproducción no consentida.

En el caso que comentamos el Tribunal considera que, tratándose de un reportaje que no es de interés general, por el simple hecho de ser un personaje público o que las imágenes se hayan grabado en un lugar de acceso público no podemos privar al “famoso” de su capacidad de decidir qué aspectos de su propia imagen desea preservar de su difusión pública.

A la misma conclusión llega el TC en lo que se refiere a la intimidad personal. Dice el Tribunal que por el hecho de ser un personaje públicamente conocido y por encontrarse en un lugar de acceso público no se le puede privar de una esfera de protección en el ámbito de sus relaciones afectivas, las cuales deben gozar de protección incluso fuera del ámbito doméstico o privado.

Cita el TC la doctrina del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que indica que para hacer prevalecer la protección de la libertad de expresión sobre la vida privada, se exige que la información publicada contribuya a un debate de interés general, sin que se considere que así lo haga una información que simplemente satisface la curiosidad de una parte del público en relación con detalles de la vida privada de una persona.

El TC estima el recurso presentado por el “famoso” y declara vulnerados sus derechos a la intimidad personal y a la propia imagen, con la obligación de los demandados de indemnizarle.

La próxima vez que veáis un caso de estos en TV espero que os acordéis de esta entrada del blog y de lo que implica la protección a la intimidad y a la propia imagen.

Luis Landa Canosa