fichero de morososLa sentencia que vamos a ver hoy trata de algo bastante común: la comunicación indebida por parte de una empresa de los datos de un cliente a un fichero de morosos. Veamos, con el ejemplo de esta sentencia del Tribunal Supremo, cuales son las posibilidades de defendernos.

Tribunal Supremo. Sentencia de 19-11-2014.

Una persona firmó un contrato con una empresa de seguridad para la conexión de la alarma de su domicilio a una central receptora en el que se incluía un compromiso de permanencia de 24 meses. Antes de la fecha de vencimiento del compromiso adquirido, el cliente decidió darse de baja por haberle presentado otra empresa una oferta económica más interesante.

La empresa de seguridad le reclamó entonces el importe de la penalización prevista (unos 500 euros) que cuantificó en base a los meses que faltaban hasta cumplirse el periodo de permanencia. En la factura enviada se le avisaba de que, en caso de no pagar, se procedería a comunicar sus datos a un fichero de morosos. El cliente se negó a abonar dicha cantidad y la empresa, tal y como le había avisado, comunicó sus datos a un registro de morosos.

El cliente decidió entonces demandar a la empresa de seguridad y a la empresa responsable del fichero de morosos por considerar que con la inclusión de sus datos se había vulnerado su “derecho fundamental al honor”. En la demanda solicitó que se condenase a las empresas demandadas a cancelar y rectificar las inscripciones de los registros de morosos en los que figurase la deuda, a abstenerse en el futuro de realizar cualquier acto de intromisión en su derecho al honor y a pagar una indemnización de 6.000 euros por daños morales.

La demanda fue desestimada en primera instancia. El cliente recurrió en apelación ante la Audiencia Provincial quien desestimó también el recurso. El demandante recurrió entonces en casación ante el Tribunal Supremo (TS).

El TS nos dice en la sentencia que los registros de morosos  son ficheros “ de datos de carácter personal sobre incumplimiento de obligaciones dinerarias, destinados a informar a los operadores económicos … sobre qué clientes, efectivos o potenciales, han incumplido obligaciones dinerarias anteriormente, para que puedan adoptar fundadamente sus decisiones sobre las relaciones comerciales con tales clientes.”

El TS manifiesta que la inclusión indebida en un fichero de morosos vulnera el derecho al honor de la persona cuyos datos han sido incluidos por la valoración social negativa que ello implica y porque la acusación de ser moroso lesiona la dignidad de la persona y atenta a su fama.

Indica también el Tribunal que en estos casos es intrascendente el que el fichero haya sido consultado o no por terceras personas o empresas para considerar vulnerado el derecho al honor y entender que se han causado daños morales al afectado, lo que ya se produce por la simple inclusión en el mismo. Si además de ello el fichero ha sido consultado y esta divulgación de datos tiene consecuencias económicas para el afectado habría que valorar también la indemnización del daño patrimonial causado.

El TS nos dice que la normativa sobre protección de datos resulta fundamental en estos casos para determinar si ha existido o no una intromisión ilegítima en el derecho al honor ya que si la inclusión en el registro se ha hecho conforme a esta normativa, no podremos considerar que ha existido esta intromisión.

El Tribunal, tras analizar en la sentencia la normativa nacional y comunitaria en esta materia, nos indica que uno de los puntos fundamentales es el que se refiere al denominado “principio de calidad de los datos” según el cual los datos de carácter personal deben ser exactos, adecuados, pertinentes y proporcionados a los fines para los que han sido recogidos.

En éste sentido señala el TS que hay datos que pueden ser “ciertos y exactos” sin ser por ello determinantes para valorar la solvencia económica del interesado, en cuyo caso no serían pertinentes ya que la finalidad de los ficheros en los que estos datos han sido incluidos es precisamente  el conocimiento de la situación de endeudamiento de los sujetos incluidos.

Además, dice el Tribunal, que se exige la existencia de una deuda previa, vencida y exigible, que haya resultado impagada.

El cliente considera, en éste caso, que una deuda de apenas 500 euros, como la que se le reclama, no es útil para valorar su solvencia económica lo que justifica que la comunicación e inclusión de sus datos en un fichero de morosos resulta improcedente.

El Tribunal no admite éste argumento, nos dice que la inclusión de los datos personales como consecuencia de una deuda de pequeña cuantía, siempre que se cumplan los requisitos de “calidad de los datos” y haya existido un previo requerimiento de pago, es congruente con la finalidad de los ficheros de solvencia patrimonial y es un instrumento útil para prevenir el sobreendeudamiento de los consumidores.

El Tribunal reconoce que en los casos de inclusión indebida de los datos personales en un fichero de morosos existe un derecho de los afectados a ser indemnizados por los daños morales y materiales que hayan podido sufrir.

Dice el TS que en el caso que nos ocupa tenemos un cliente que ha pagado regularmente las cuotas mensuales correspondientes al servicio prestado y que se niega puntualmente a abonar la penalización por desistimiento cuando además, la cláusula que la contempla, contenida en un contrato de adhesión, no es precisa y deja un amplio margen a la empresa de seguridad para fijar el importe de la sanción, en detrimento de los derechos del consumidor.

En estas circunstancias, considera el Tribunal, que la actitud del cliente no es determinante para enjuiciar su solvencia porque es evidente que no viene determinada por su imposibilidad de hacer frente a sus obligaciones ni por su negativa maliciosa a hacerlo, sino por su discrepancia razonable con la conducta de la empresa de seguridad.

Se trataba, por lo tanto en éste caso, de una deuda incierta, dudosa, no pacífica y no exacta, porque había sido fijada unilateralmente por la empresa de seguridad con base en una mera estimación, y no era apta para sustentar la inclusión legítima de los datos del cliente en un fichero de morosos.

Nos recuerda el TS que la inclusión en los registros de morosos no puede ser utilizada por las grandes empresas para buscar obtener el cobro de ciertas cantidades que estas  estiman pertinentes, amparándose en el temor de los consumidores al descrédito personal, al menoscabo de su prestigio profesional y a la denegación del acceso al sistema crediticio que supone aparecer en un fichero de morosos , evitando con tal práctica las empresas los gastos que conllevaría la iniciación del correspondiente procedimiento judicial, muchas veces superior al importe de las deudas que reclaman.

Entiende por todo ello el Tribunal que, en éste caso, ha existido una intromisión ilegítima en el derecho al honor del cliente que merece ser indemnizado, razón por la cual se estima el recurso de casación interpuesto y las pretensiones económicas indemnizatorias del cliente demandante.

Es un tema a tener en cuenta, la inclusión de nuestros datos en un fichero de morosos tiene que cumplir estrictamente con unos requisitos legales que, en caso de no respetarse, puede ocasionar una intromisión ilegítima en el derecho al honor con la consiguiente posibilidad de reclamar las indemnizaciones pertinentes. Eso sí, la reclamación debe formularse dentro del plazo de caducidad de cuatro años que señala la Ley Orgánica 1/1982, de protección civil de derechos al honor, intimidad personal y propia imagen.

Luis Landa Canosa