desheredaciónEn éste post trataremos la desheredación realizada en el testamento y la necesidad de que los herederos, en caso de impugnación judicial por parte del familiar afectado, acrediten adecuadamente la causa que la motiva. Veamos la sentencia.

Audiencia Provincial de Castellón. Sentencia de 12-02-2015.

María Rosa otorga testamento por medio del cual deshereda a su hija Camino  por haberle maltratado de obra y psicológicamente durante los últimos 10 años. En dicho testamento, instituye herederas a las dos hermanas de Camino, Estrella y Lidia.

Al fallecer María Rosa, Camino, no estando conforme con esta cláusula del testamento, presenta una demanda contra sus dos hermanas por la que pide que se declare la nulidad de la misma y que se la reconozca el derecho a ser incluida como heredera legitimaria en la herencia de su madre.

La demanda es desestimada en primera instancia por considerarse acreditada la causa de desheredación.

Camino, no estando conforme con la sentencia, recurre en apelación ante la Audiencia Provincial (AP) por considerar que no se ha acreditado la existencia de la causa de desheredación con las únicas declaraciones de las demandadas y las de los testigos interrogados, familiares de las mismas, que además, según la demandante, no presenciaron tales hechos.

Nos recuerda la AP que la desheredación sólo puede hacerse en el testamento, expresando la causa de la misma, que no puede ser otra que alguna de las expresadas en la Ley y que la prueba de tal causa le corresponderá a los herederos si el desheredado la negare. Por ello, la desheredación despliega todos sus efectos mientras nadie la impugne.

Nos recuerda el Tribunal que debemos realizar una interpretación restrictiva en materia de desheredación por el carácter sancionador que conlleva y por constituir una excepción a la regla general consistente en el derecho de los hijos a suceder a sus padres.

Nos recuerda la AP que el “maltrato psicológico”, entendido como acción que menoscaba o lesiona la salud mental de la víctima, es admitido por el Tribunal Supremo como una causa de desheredación incardinable en la expresión “maltrato de obra” expresamente prevista en la Ley.

La AP considera probada la causa de desheredación ya que Estrella y Lidia declararon que Camino insultaba reiteradamente a su madre, le decía que ojalá se muriera y la empujaba en presencia de sus hermanas, lo que motivó que la madre tuviera miedo y se negara a dejarla entrar cuando estaba sola.

Estas manifestaciones de las demandadas, que no dejan de ser partes interesadas en el pleito, fueron corroboradas por las testigos que declararon (una prima hermana y una nieta de la fallecida, una prima de las litigantes y una vecina de la causante), coincidiendo todas ellas en haber presenciado directamente o haber conocido por referencias que existían insultos, reclamaciones de dinero bajo presión y amenazas, llegando incluso al empleo de la fuerza física, así como reiteradas frases deseando la muerte de la causante.

Es cierto que algunas de las testigos que han declarado no presenciaron los hechos sino que son testigos de referencia (conocen los hechos por lo que les han contado otras personas) y que tales testificales deben tener una eficacia escasa y excepcional siendo su utilización válida únicamente en los procesos en los que necesariamente haya que acudir a ellos por no haber testigos directos de los hechos.

Aún así, nos recuerda el Tribunal que en estos pleitos estamos ante hechos de difícil prueba por desarrollarse en el ámbito estrictamente familiar, siendo por ello generalmente los testigos escasos y todos ellos familiares directos de las partes, La AP considera suficiente, en éste caso concreto, el testimonio de aquellos que si presenciaron directamente los hechos, coincidente además con el de los testigos de referencia.

Valorando la prueba practicada en su conjunto la Audiencia considera acreditada la existencia de la causa de desheredación indicada en el testamento. Se desestima el recurso de apelación de Camino y se confirma la sentencia de primera instancia.

Nos conviene recordar que:

  • la desheredación debe hacerse en testamento y sólo puede venir motivada por una de las causas legalmente previstas
  • la causa de desheredación debe ser expresada en el propio testamento
  • la desheredación produce todos sus efectos mientras no sea impugnada
  • en caso de impugnación corresponde a los herederos acreditar la realidad de la causa alegada en el testamento

Todo ello nos lleva a concluir que, en caso de que conozcamos, de mano del testador, que existe tal estipulación en el testamento, seamos precavidos e intentemos reunir, en vida del mismo, las pruebas que consideremos necesarias de cara a poder acreditar en el futuro, en caso de necesidad, la causa que la motiva.

Luis Landa Canosa