alimentos abuelos a nietosUnos padres están en situación de insolvencia y no se encuentran capacitados para atender a las necesidades de alimentos de su hija. La madre que es quien tiene la custodia de la menor decide demandar a los abuelos para que sean ellos quienes paguen los alimentos de su nieta. Veamos qué ocurre.

Tribunal Supremo. Sentencia de 02-03-16.

Cristina, separada del padre de su hija, está impedida para trabajar y cobra una pensión no contributiva mínima, derivada de su incapacidad permanente, por ello no está en condiciones de atender a las necesidades de la menor.

A pesar de las demandas en vía civil y penal que ha presentado la madre, el padre lleva años sin pagar la pensión de alimentos que le corresponde, ya que él también se encuentra en situación de absoluta insolvencia, no estando en situación de poder reincorporarse al mundo laboral por sufrir una enfermedad mental que se lo impide.

Ante esta situación, Cristina decide demandar a los abuelos paternos y maternos para que sean ellos quienes se hagan cargo de las necesidades alimenticias de la menor (en el concepto jurídico del término que incluye lo necesario para el sustento, habitación, vestido, educación y asistencia médica).

En la demanda solicita que los abuelos paternos paguen una pensión de alimentos por importe de 345 euros mensuales y asuman el 75% de los gastos extraordinarios (gastos necesarios, no periódicos e imprevisibles) que genere la menor, incluyendo sus clases de música y apoyo, y los abuelos maternos, atendiendo a su menor capacidad económica, se hagan cargo de una pensión de alimentos por importe de 115 euros mensuales y del 25% de los gastos extraordinarios que genere la menor.

Los abuelos maternos se muestran conformes con la petición aunque dicen que no pueden pagar más de 90 euros mensuales y los abuelos paternos se oponen por considerar que ellos no tienen la obligación de prestar alimentos a la nieta (falta de legitimación pasiva), siendo esta una obligación del padre y por considerar que, en cualquier caso, carecen de medios para ello ya que atienden a las necesidades económicas de tres de sus hijos.

El Juzgado de Primera instancia de Gijón, en una sentencia pionera en España, estimó parcialmente la demanda reconociendo el derecho de la menor a percibir alimentos de sus abuelos por insolvencia de sus padres, pero redujo la pensión que se solicitaba para los abuelos paternos y desestimaba el reconocimiento de los gastos extraordinarios por considerar que los mismos están previstos en el artículo 93 del Código Civil para los casos de alimentos de padres a hijos, pero no en los artículos 142 y siguientes para los supuestos de alimentos legales entre parientes.

Cristina, no estando conforme con la sentencia, recurre en apelación ante la Audiencia Provincial (AP) de Asturias. La sentencia dictada por la AP de Asturias estima parcialmente el recurso aunque únicamente en cuanto a la fecha inicial del pago de dichos alimentos que será desde la fecha de la demanda, en lo demás confirma la de primera instancia.

Cristina decide entonces presentar un recurso de casación ante el Tribunal Supremo (TS) en cuanto a la desestimación del reconocimiento de los gastos extraordinarios de la menor. Considera que debe de primar el principio de protección del interés del menor y que lo previsto en el artículo 142 del código civil para los supuesto de alimentos entre parientes, cuando se trata de menores, debe de ser integrado por el resto de la normativa relativa a los menores de edad para poder reconocer, en éste caso, los gastos extraordinarios como una obligación que deberán de asumir también los abuelos.

Dice el TS que los gastos que deben de asumir en éste caso los abuelos, en proporción a su capacidad económica, dada su condición de jubilados y de avanzada edad, son los que se establecen en el artículo 142 del código civil (sustento, habitación, vestido, educación y asistencia médica). Los gastos que solicita la madre (música y clases de apoyo) no se encuadran estrictamente en lo que se considera como gastos de educación y por lo tanto no tienen cabida legal en la relación abuelos-nietos. Nos indica el TS que en ocasiones los gastos extraordinarios que si tengan cabida en los que se establecen en el artículo 142 serán asumidos por los abuelos.

Concluye el TS que los abuelos tienen obligación de afrontar los gastos que generen sus nietos, ante la insolvencia de los padres, de acuerdo con lo establecido en el artículo 142 del código civil y con respecto estricto del principio de proporcionalidad.

Se desestima el recurso de casación presentado por Cristina y se le imponen las costas.

Es una cuestión poco conocida, como la del derecho de visitas a favor de los abuelos, pero que tiene una trascendencia indudable en las relaciones familiares y la protección suprema de los derechos e intereses de los menores y que debe de tenerse en cuenta en situaciones de insolvencia de los padres que, desgraciadamente en la actualidad, se repiten con no poca frecuencia.

Luis Landa Canosa