ausencia de los administradores

Los Administradores de una sociedad limitada convocan una junta a la que ellos luego no asisten. Veamos si los acuerdos son válidos.

Tribunal Supremo. Sentencia de 19-04-2016.

En dicha junta se iba a tratar, entre otros asuntos, la aprobación de las cuentas anuales de la sociedad. Los Administradores no asistieron pero, en su condición de socios, si que fueron representados en la junta por otros socios a quienes les habían conferido su representación.

Uno de los socios disidentes decide impugnar los acuerdos adoptados presentando una demanda en la que solicita que se declare la nulidad de la junta y de los acuerdos en ella adoptados, precisamente por no haber asistido los Administradores a la reunión.

La sentencia dictada en primera instancia considera que, en éste caso, la junta es universal, por la asistencia de todos los socios presentes o representados, pero que la misma se ha constituido indebidamente debido a la ausencia de los Administradores, razón por la cual el Juzgado de lo Mercantil decreta la nulidad de la reunión y de los acuerdos en ella adoptados. La sociedad, no estando conforme con la sentencia, interpone recurso de apelación.

El recurso es desestimado por la Audiencia Provincial de Alicante que considera, por una parte, que la junta no era universal ya que había mediado convocatoria y, por otra, que la asistencia de los Administradores era imprescindible y que no podían hacerlo por representación. La sociedad decide entonces recurrir en casación ante el Tribunal Supremo (TS).

En primer lugar, nos dice el TS que la junta es universal únicamente cuando reúne los requisitos legales para ello y, en éste caso, considera que no lo es ya que medió una convocatoria con un orden del día preestablecido, siendo característico precisamente en éste tipo de juntas el que sean espontáneas y no convocadas.

Para que una junta sea universal es necesario que esté reunido la totalidad del capital social y que haya un acuerdo previo de todos los socios de constituirse en Junta General y de discutir determinados temas.

En lo que se refiere a la presencia de los Administradores en la junta, mediante la representación que confirieron y que alega la sociedad en su recurso, nos recuerda el TS que efectivamente los socios pueden hacerse representar en la junta, pero únicamente en tal cualidad, ya que la necesaria asistencia a la junta que les impone la Ley (art. 180 Ley de Sociedades de Capital), cuando son además Administradores, forma parte de sus competencias orgánicas y éstas no pueden ser objeto de delegación mediante representación.

El TS nos recuerda que la necesaria asistencia de los Administradores a la junta se debe, entre otras razones, a poder satisfacer la necesidad de los socios de ejercer en las mismas su derecho de información que difícilmente se podría atender si aquellos no asisten.

La Ley no prevé ninguna consecuencia y menos aún la nulidad de la junta por la falta de asistencia de los Administradores y ello es debido, según nos indica el TS en la sentencia, a que sería una forma “sencilla” de paralizar la marcha de las sociedades por la simple voluntad de una o varias personas que ocupen tales cargos.

Nos indica el TS que, siendo el supuesto básico y la regla general el no suspender o anular la junta por éste motivo, habrá excepciones, teniendo que valorarse en cada caso si la inasistencia de los Administradores ha privado a los socios de alguno de los derechos que les reconoce la Ley, de los que se ven precisamente satisfechos a través de la celebración de la misma junta, para aplicar en tales caso como sanción la nulidad de la reunión.

En el caso que nos ocupa, no sólo se iban a aprobar las cuentas anuales sino que también había otros puntos del orden del día que requerían un deber de información reforzado por parte de los Administradores que, al no estar presentes, privaban de tal derecho a los socios lo que conlleva la nulidad de la junta, y de los acuerdos que en la misma se adoptaron.

Se desestima el recurso de casación presentado por la sociedad, con condena en costas a la misma.

Esta sentencia nos debe de poner sobre aviso de la obligación legal de asistencia de los Administradores a la junta que, escueta pero tajantemente recoge el artículo 180 de la Ley de Sociedades de Capital, y de las consecuencias que su incumplimiento puede acarrear en caso de que con ello se vulnere el derecho de información de algún socio que decida, por ello, impugnar los acuerdos adoptados en la misma.

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Luis Landa Canosa